Don Nervio y yo cogiendo el coche solos

Siempre hay una primera vez para todo.
Mi primera vez en coger el coche yo sola con mi niño ha sido hoy, tras más de ocho meses con el. 


¿Por qué hoy? La verdad es que no lo sé. A lo largo del día quería pasarme por el Carrefour para comprar bebidas, y como mi niño justo se despertó de una siesta de hora y media, cuando papá se iba a trabajar, y sabía que me esperaba un día largo con el, pensé que así alomejor se me hacía mas corto, ya dependiendo de como se iba a portar. Podría haber esperado hasta esta tarde que mi marido iba a descansar una horas entre turno y turno, pero ya tenemos que pasarnos por Prenatal a recoger una hamaca que teníamos en reparación.

Era muy arriesgado ya que ni cuando vamos los dos juntos en coche con el y yo me siento atrás a su lado para entretenerlo lo lleva bien, siempre acaba quejándose o llorando. Ha mejorado pero sigue sin gustarle ir el coche lo cual es muy agobiante, ya que cuando por fin llegas a tu destino, tienes a tu niño de mal humor por haber llorado y gritado tanto. Y ahora ponte a consolarlo un rato para que te deje hacer lo que tenías planeado. No es nada agradable, y se que no es lo correcto, pero siempre intentamos evitar tener que coger el coche con el. 
Aún así seguimos con la esperanza de poder hacer un viaje en coche a Huelva en Septiembre cuando cumpla el año, y sabemos que no va a ser posible, a no ser que lo vayamos acostumbrando poco a poco. No parece acostumbrarse nunca, pero debemos seguir intentándolo si queremos dar ese paso. A Huelva son cuatro horas en coche y me da que tal como va la cosa, llegaremos en ocho. No sé si eso merecerá la pena para dos noches, pero bueno. 

En fin, al final hoy decidí dar el paso y coger el coche con el. Nosotros dos solitos. Encima la sillita grupo cero, la que a el le gusta algo más, la tenía mi marido en su coche y me tuve que apañar con el más odiado maxicosi. Pero bueno. Lo que hice fue llevarme la tablet y algunos juguetes. Le puse las canciones con videos que le gustan y arranqué. 
Lo cierto es que me iba a dar algo. Iba con el corazón a tope, nerviosa perdida y con un miedo en lo alto que no era normal. 
La verdad es que la ida ha sido mejor de lo que me esperaba, solo ha llorado los últimos dos minutos, que se hacen algo largos, pero voy a ser positiva y pensar que podría haber sido muuucho peor. Lo importante y lo bueno es, que no he tenido que dar la vuelta para abortar la misión. 
No me llevé su carrito porque tampoco le suele hacer mucha gracia y porque tenía que comprar bastantes bebidas que pesan mucho, así que cogí un carrito de la compra y lo monté allí mismo como montan a los niños un poco más mayores. Esto solo ha sido posible dándole de todo lo que iba comprando para que lo pudiera mirar, tocar, chupar y todo eso que suelen hacer los bebés cuando tienen algo nuevo en la mano, aunque solo sea una bolsita con mini snickers. De vez en cuando me tiraba todas las cosas al suelo porque ya empezaba a aburrirse de más de lo mismo, muy común en los niños de alta demanda que necesitan estímulos constantes y siempre distintos para no aburrirse y evitar que se pongan insoportables. 
Cuando ya solo me quedaba coger dos cositas, no aguantó más. Lo tuve que sacar y coger en brazos. Ya no le valían los paquetitos, ni sus juguetes, solo quería brazos. Así que tuve que mover el carro que pesaba bastante, con una mano como pude porque la otra la tenía ocupada sujetando a mi pequeño Don Nervio. 
Quedaba lo peor...en la caja mientras tenía sacar las cosas y meterlas en bolsas, no podía tenerlo en brazos, imposible. Así que le di una galleta y volví a meterlo en el carro mientras pagaba y empaquetaba la compra. Y aguantó!
La vuelta en coche a casa fue igual que la ida. Al principio se quejó un poco pero iba medio bien, y al final ya se puso un poco histérico. Pero llegamos sin tener que parar. Que alegría.

La verdad es que me ha costado la vida dar el paso y tenía miedo de tener que dar la vuelta, de parar mil veces porque llorara y gritara tanto hasta atragantarse como suele hacer, o de llegar con el niño super irritable y no poder ni hacer la compra. 
Pero lo hemos conseguido y estoy orgullosa de el. 
Se que de momento más de 5-8 minutos en coche es imposible, pero poco a poco espero que mejore para algún día poder hacer vida normal. 
El primer pasito lo hemos dado hoy.

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