Decepcionada por el sexo del bebé. Cuando quieres una niña pero es un niño

Mas de una pasa por eso. 
,,Pero lo importante es que esté sano...!”
Claro que sí, no cabe ni la menor duda. Hoy tengo a mi hijo en brazos y doy gracias por saber que está bien. 

La gente hoy en día te critica mucho si admites que tienes preferencia por tener un niño o una niña, como si eso fuera lo único importante para ti. 
Pero la triste realidad es, que hay muchísimas personas que lo pasan realmente mal con este tema y el que no lo haya vivido, no puede entenderlo y se limita a juzgar. 

Yo, aunque no tuviera muy claro si ya quería ser mamá o no, siempre he soñado con tener una niña. No me gustaban los niños en general, pero si acaso podía llegar a encariñarme con alguno, tenía que ser una niña. No tiene mucho explicación, simplemente me llamaban mas la atención que los niños. 
Cuando me quedé embarazada, lo que más deseaba era que fuera una niña. Estaba obsesionada con eso. Soy hija única y mi madre no solo es mi madre, es como mi mejor amiga. Se lo cuento todo y pasamos mucho tiempo juntas. Me encanta estar con ella. 
Pues bien, yo deseaba lo mismo para mi. Aunque mi marido no estuviera muy de acuerdo con mi decisión de tener solo un hijo/a, para mi lo más importante en ese momento era que fuera una niña porque no pensaba tener más pero tampoco quería prescindir de tener una niña en mi vida, que fuera para mí lo que yo soy para mi madre. 
Me acuerdo que pocas semanas antes de la ecografía, mi marido se levantó una mañana diciendo, que íbamos a tener un niño porque había soñado con el y que nuestra amiga que también se quedó embarazada en Tailandia, iba a tener una niña (la ha clavado). 
Me quedé con la duda aunque en verdad estaba muy segura de que el bebé que llevaba dentro era una niña. Un presentimiento...o quizás...un deseo. Además había leído mucho y según todos los tests de internet, los antojos, el calendario maya, el calendario chino, incluso según la fecha de ovulacion, iba a ser una niña! Como yo quería. 
Me tranquilizaba saber que yo lo había hecho todo bien aunque no lo planeara del todo. 
En la ecografía de las 12 semanas no nos dijeron nada con seguridad. Pero al final de la cita nos dijo la doctora:
,,No se ve bien, es muy pronto, pero a mi me parece que será un niño.”
Salí hasta enfadada con ella. La pobre. Además me tiré días revisando las ecografías, estudiando, buscando pistas y opiniones. Encontré una forma bastante segura de averiguar si era niño o niña. Según explicaban, si había dos lineas paralelas es una niña y si la linea de arriba era diagonal, un niño. 
Y la mía claramente era diagonal :


(Lo explicaré más detalladamente en otro post)

Cada vez que alguien me decía que eso tampoco era muy fiable, que hasta la semana 16-20 no se podía decir con seguridad, volvía a tener un poco de esperanza. 

Llegó el día de la ecografía de la semana 16. En la sala de espera del ginecólogo había una pareja con su bebé, una niña preciosa.
Mi marido estaba relajado porque le daba igual el resultado, aunque si que estaba algo preocupado por mi. 
Yo estaba histérica. 
La resolución a la que llevaba esperando muchísimo tiempo, al final fue super rápida. Nada mas encontrar el feto me dijo :
,,Y aquí está la pichita.”
Llegué a preguntar hasta tres veces si estaba segura. 
Y mira si soy cabezota, que nada mas salir hice una cita para una ecografía 5D porsi se había equivocado. Pero no fue así....
Ese día y los tres días siguientes, no pude para de llorar. Tanto, que hasta mi marido acabó enfadándose conmigo, porque no podía creer que me pusiera así de negativa teniendo una nueva vida dentro de mi. 
Me costó explicarle mis motivos, pero acabó entendiéndome. 

Suena horrible. Una mujer está embarazada, viviendo supuéstamente la mejor etapa de su vida, y no consigue alegrarse. 
Pero cada mujer vive su embarazo de una forma distinta. Una está entusiasmada, alegre y se siente fenomenal. Otra tiene las hormonas revueltas, está mas sensible y todo le afecta muchísimo. 

De hecho, a mi el mundo se me vino encima. Ya no era solamente que estaba embarazada y que no hubiera vuelta atrás, que mi vida iba a cambiar si o si, encima no iba a tener la niña que tanto había deseado tener. Nunca sería capaz de ponerle esos vestidos tan bonitos que venden, esos lacitos o ponerle pendientes. Y nunca viviría lo que mi madre y yo hemos vivido. 
No hubo forma de consolarme. 
Y lo peor de todo ....
Me sentía fatal conmigo misma, como mala persona y mala madre. Me di cuenta que mi bebé no se merecía que yo pensara así. Tuve un cacao de emociones, lo que empeoraba aún mas el asunto. 
Me sentí sola porque o era la única que estaba destrozada por el sexo de su bebé, o la única que lo admitía, hasta que algunas semanas después, hablé con una amiga de la infancia que había pasado por lo mismo y que me hizo entender que era normal, que eso que ocurría dentro de nosotras en ese momento hasta tenía un nombre,
que lo buscara en internet para no sentirme sola. 
Lo hice y vi que tenía razón. 
Me aseguró que ahora quiere muchísimo a su niño y que no lo cambiaría por nada. Me sentí mejor, aunque eso tampoco me consolaba del todo, porque no estaba segura si iba a superarlo. 

Hoy tengo a mi niño y veo que ella tenía razón. 
Nunca dejaré de admitir que yo deseaba tener una niña, porque soy asi de sincera aunque puedan criticarme. No me avergüenzo de ello. Sin embargo, me da mucha pena haber pensado así en su día y mas porque dicen que el bebe dentro de la barriguita siente la tristeza de la mamá. Ojalá no hubiera tenido que pasar por eso, pero hoy entiendo que es normal, que los sentimientos aun no son comparables y que pasan muchas cosas en nuestro cuerpo y por nuestra mente que nos confunden. Y sobretodo me da pena saber que hay mas mujeres y también hombres pasando por lo mismo, pensando que no hay consuelo, porque es cierto, que en ese momento poco hay que logre convencerte de lo positivo. 

Sigo sintiendo pena por no tener una niña, pero me he dado cuenta, que eso no tiene nada que ver con lo que siento por mi hijo y que eso nunca le afectará de ninguna manera porque no lo cambiaría por nada. Y mira que está dando guerra desde el primer día, pero es mi niño...!

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